martes, 12 de febrero de 2013

Análisis del libro China Study. Parte 2

El libro de China Study, de Collin Campbell, es una de las principales referencias que utilizan los veganos para demostrar que su dieta es la más adecuada.
Para ver la Parte 1 de este post pueden ver: Análisis del libro China Study. Parte 1

Aclaración: Esta es una traducción del post original de Denisse Minger, una experta en análisis de estudios. Para los interesados, ella fue vegana por más de una década; actualmente ya no sigue dicha dieta, aunque evita los lácteos porque tienen sensibilidad a estos. No tiene ninguna relación con la industria de la carne o con la industria de la leche, simplemente se dedica a analizar los estudios y verificar que estos sean correctos.

El siguiente post tiene muchos datos estadísticos, por lo que es importante revisar unos conceptos básicos:
Correlación positiva significa que a medida que una variable aumenta, la otra también lo hace. Por ejemplo, a mayor ingesta de alcohol, mayor riesgo de cirrosis.
Correlación negativa significa que a medida que una variable aumenta la otra disminuye. Por ejemplo, a mayor cantidad de ejercicio menos enfermedades al corazón.
Junto a los números que indican la significación estadística se pueden colocar uno (*), dos (**) o tres asteriscos (***). A mayor cantidad de asteriscos, es más probable que la tendencia sea real, es decir, más significativa.

Argumento 4
Las enfermedades cardiovasculares están asociadas a un menor consumo de verduras verdes y a mayores concentraciones de apo-B (un tipo de colesterol malo) el cual está asociado a un creciente consumo de proteína animal y un menor consumo de proteína vegetal.

Primero, veamos la correlación entre enfermedades cardiovasculares y verduras verdes. El Estudio de China midió esta variable de dos maneras: la primera mediante una encuesta sobre la dieta, que medía cuantos gramos de verduras verdes se consumían en promedio en cada comunidad; la segunda, con un cuestionario que registraba cuantas veces al año los ciudadanos comían verduras verdes.

De la encuesta sobre la dieta, el consumo de verduras verdes (promedio de gramos por día), tiene las siguientes correlaciones:
Infarto de miocardio y enfermedad coronaria: +5
Cardiopatía hipertensiva: -4
Accidente cerebrovascular: -8

Del cuestionario, el consumo de verduras verdes (cantidad de veces consumidas al año), tiene las siguientes correlaciones:

Infarto de miocardio y enfermedad coronaria: -43**
Cardiopatía hipertensiva: -36*
Accidente cerebrovascular: -35*

Un poco extraño no? Cuando vemos la cantidad total de verduras verdes consumidas (en términos de peso), sólo tenemos unas débiles asociaciones negativas para dos condiciones cardiovasculares y una ligera asociación positiva para ataques al corazón. Nada realmente significativo. Pero cuando miramos al número de veces por año que se consumen las verduras verdes, tenemos una fuerte correlación negativa con todas las enfermedades cardiovasculares. ¿Por qué la diferencia? ¿Por qué la frecuencia sería más protectora que la cantidad?

La explicación puede resumirse a un factor: geografía... Les explico
Las comunidades de China que consumen verduras verdes todo el año viven en un clima y una latitud particular, viven en las regiones húmedas del sur. El "Consumo de verduras verdes, número de veces al año" es una variable que tiene una correlación de -68*** con aridez (lo que indica un clima húmedo) y una correlación de -60*** con latitud (lo que indica una posición al sur). Las personas que vivían en estas regiones, podrían no comer una gran cantidad de verduras, pero los comían frecuentemente.

En contraste, la variable "Consumo de verduras verdes, gramos por día" tiene una correlación de sólo -16 con aridez y +5 con latitud, indicando pobres asociaciones con una ubicación al sur. Las personas que consumen grandes cantidades de verduras no necesariamente viven en climas dónde las verduras están disponibles durante todo el año, pero cuando las comen, lo hacen en grandes cantidades. Eso aumenta el promedio de consumo por día de verduras verdes, incluso si tienen períodos en los que las verduras no están a su alcance.

Si las verduras verdes protegerían contra las enfermedades cardiovasculares, como indica Campbell, deberíamos poder ver sus efectos tanto en la cantidad como en la frecuencia en la que son consumidos. Sin embargo, las comunidades que consumen más verduras en términos de cantidad, no tenían menos enfermedades cardiovasculares que el promedio. Esto nos indica que probablemente existe otra variable, única en las regiones del sur, en las regiones húmedas, que proporciona esta protección contra las enfermedades cardiovasculares.

Algunas de las variables características de las regiones húmedas del sur incluyen: un alto consumo de pescado, bajo consumo de sal, alto consumo de arroz (y menor consumo de otros cereales, especialmente trigo), alto consumo de carne, menor tamaño (menor altura y menor peso), además tenían una exposición más intensa al sol, por lo tanto obtenían más Vitamina D, la cual juega un papel muy importante en la prevención de problemas al corazón.

(Para que lo sepan, como una amante de los verduras verdes, no estoy tratando de negar los beneficio de las verduras. Tan solo quiero ofrecer el mismo escepticismo a todas las afirmaciones, incluso a las que preferiría que sean verdad).

Basicamente, las afirmaciones de Campbell acerca de que las verduras verdes están asociadas a menos a menos enfermedades cardiovasculares es engañosa. Ciertas regiones geográficas tienen una fuerte correlación con las enfermedades cardiovasculares, y un consumo de verduras verdes durante todo el año es simplemente un indicador de geografía. Puesto que sólo la frecuencia, y no la cantidad de verduras parece proteger contra los problemas cardíacos y el accidente cerebrovascular, podemos decir con seguridad que las verduras no son el verdadero factor protector.

Eso en cuanto a las verduras. Ahora, ¿qué hay de la siguiente variable en la afirmación de Campbell?: un forma "mala" de colesterol llamada apo-B?

Se le justifica a Campbell por notar la asociación entre apolipoproteína B (apo-B) y enfermedades cardiovasculares en los datos del Estudio de China, una condición ampliamente reconocida hoy en día por la comunidad médica.

Infarto de miocardio y enfermedad coronaria: +37**
Cardiopatía hipertensiva: +35*
Accidente cerebrovascular: +35*

Y también tiene razón acerca de las asociaciones negativas entre apo-B y enfermedades proteína vegetal, la cual tiene una correlación de -37*, así como acerca de las asociaciones positivas entre apo-B y proteína animal, la cuál es +25* para proteína no proveniente del pescado, y +16 para proteína de pescado. Así que desde un punto de vista técnico, las afirmación de Campbell es legítima.
Sin embargo, las implicaciones de esta afirmación son engañosas. Por lo que Campbell asegura, pareciera que los productos de origen animal están directamente relacionados con las enfermedades cardiovasculares, mientras que la proteína vegetal protege contra dichas enfermedades, y la apo- B es un simple indicador secundario de esta realidad. Pero es esto cierto? Veamos los datos crudos:

Correlaciones entre proteína animal y enfermedades cardiovascularse
Infarto de miocardio y enfermedad coronaria: +1
Cardiopatía hipertensiva: +25
Accidente cerebrovascular: +5

Correlaciones entre proteína de pescado y enfermedades cardiovasculares
Infarto de miocardio y enfermedad coronaria: -11
Cardiopatía hipertensiva: -9
Accidente cerebrovascular: -11

Correlaciones entre proteína vegetal y enfermedades cardiovasculares (de la "encuesta sobre dieta")
Infarto de miocardio y enfermedad coronaria: +25
Cardiopatía hipertensiva: -10
Accidente cerebrovascular: -3

Correlaciones entre proteína vegetal y enfermedades cardiovasculares (del "análisis compuesto de comida")
Infarto de miocardio y enfermedad coronaria: +21
Cardiopatía hipertensiva: 0
Accidente cerebrovascular: +12

La proteína de pescado parece proteger, aunque debilmente, contra todas las enfermedades; la proteína animal (no proveniente del pescado) es neutral para enfermedad coronaria, infarto y accidente cerebrovascular, pero se correlaciona positivamente con cardiopatía hipertensiva (relacionada con la presión alta); la proteína vegetal se correlaciona de forma más o menos fuerte con ataques al corazón y enfermedad coronaria. (China Study documentó dos variables relacionadas con la proteína vegetal: una de análisis de laboratorio de comidas ingeridas en cada comunidad, y otra de una encuesta sobre dieta llenada por los habitantes de cada comunidad).
Como podrán ver, no existe diferencia entre la proteína vegetal y la animal; de hecho, la proteína de pescado es que más efectos protectores tiene. No es sorpresa que Capbell tuviera que citar una tercera variable para poder culpar a la proteína animal y alabar a la proteína vegetal: examinadas directamente están casi al mismo nivel.

Si se preguntan por la conexión entre proteína animal y cardiopatía hipertensiva, sólo tiene una correlación positiva con los lácteos. Aquí están las correlaciones individuales de cada producto animal en específico:
Consumo de leche y otros lácteos: +30**
Consumo de huevos: -28
Consumo de carne: -4
Consumo de pescado: -14
Aún así la correlación con los lácteos no es realmente contundente; sólo tres comunidades consumían altos niveles de lácteos, por lo que los datos no son suficientes como para culpar a los lácteos de esta enfermedad. Si observamos el gráfico con todos los datos, se ve así:

Adicionalmente, las dos comunidades que más lácteos consumían, también tenían otras diferencias dietéticas con el resto de comunidades: 
- Las dos consumían (Touli y Xianghuang qi) significativamente menos cantidad de verduras. ¿Podría ser que una falta de verduras contribuya a la cardiopatía hipertensiva?
- Touli consumía 172,5 gramos de proteína por día, de los cual 134,55 proviene de fuentes animales. Incluso un fisicoculturista extremo consideraría esa cantidad excesiva. ¿Podría ser que un exceso de proteína contribuya a la cardiopatía hipertensiva?
- Touli consume mucha más grasa que cualquier otra comunidad: 185,8 gramos por día (el promedio para China es 44,2). ¿Podría un alto consumo de grasa contribuir a esta enfermedad?
- Touli consume 3704 calorías en promedio, y es la comunidad con más habitantes con peso elevado. Sus habitantes tienen índices más altos de obesidad, un factor de riesgo para la cardiopatía hipertensiva.
- Las dos comunidades tienen niveles más altos de sodio. Un exceso de sodio causa una alta presión arterial, y consecuentemente cardiopatía hipertensiva.
- Las dos comunidades consumen altos niveles de harina de trigo, la cual tiene una alta correlación con la enfermedad mencionada.
Adicionalmente, a pesar de que Touli es la comunidad que más lácteos consume, existen dos otras comunidades que tienen niveles más altos de cardiopatía hipertensiva, y no consumen nada de lácteos. Igualmente, a Xianghuang qi le sobrepasan seis comunidades en cuanto a mortalidad por cardiopatía hipertensiva, de las cuales ninguna consume lácteos.
Así que, incluso si los lácteos fueran un factor que contribuye a esta enfermedad, lo cuál no podemos asegurar, claramente no es el único factor.

En conclusión, Campbell correctamente muestra la correlación positiva entre apo-B y enfermedades cardiovasculares. Pero implicar que la proteína animal es la causante de estas enfermedades -y que las verduras verdes o la proteína vegetal nos protege- es dudoso en el mejor de los casos. ¿Qué factores causan que la apo-B y el riesgo de enfermedades cardiovasculares aumente? esta es la pregunta que deberíamos intentar responder.

Pronto les traeré la parte 3 de esta serie de posts sobre China Study.


2 comentarios:

  1. Scelidosaurus lived during the Early Jurassic Period, during the Sinemurian to Pliensbachian stages around 191 million years ago. This genus and related genera at the time lived on the supercontinent Laurasia. Its fossils have been found near Charmouth in Dorset, England, and are known for their excellent preservation. Scelidosaurus has been called the earliest complete dinosaur. It is the most completely known dinosaur of the British Isles. Despite this, a modern description is still lacking. After initial finds in the 1850s, comparative anatomist Richard Owen named and described Scelidosaurus in 1859. Only one species,Scelidosaurus harrisonii named by Owen in 1861, is considered valid today, although one other species has been proposed in 1996. I liked your blog, Take the time to visit the me and say that the change in design and meniu?

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  2. Scelidosaurus lived during the Early Jurassic Period, during the Sinemurian to Pliensbachian stages around 191 million years ago. This genus and related genera at the time lived on the supercontinent Laurasia. Its fossils have been found near Charmouth in Dorset, England, and are known for their excellent preservation. Scelidosaurus has been called the earliest complete dinosaur. It is the most completely known dinosaur of the British Isles. Despite this, a modern description is still lacking. After initial finds in the 1850s, comparative anatomist Richard Owen named and described Scelidosaurus in 1859. Only one species,Scelidosaurus harrisonii named by Owen in 1861, is considered valid today, although one other species has been proposed in 1996. I liked your blog, Take the time to visit the me and say that the change in design and meniu?

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