lunes, 28 de julio de 2014

Tratamiento natural para las ojeras



Como algunas ya saben tengo un canal de youtube, y para las que no lo saben, qué esperan para suscribirse jaja ;)

Aquí les dejo un video acerca de cómo eliminar las ojeras de forma natural




miércoles, 13 de febrero de 2013

Análisis del libro China Study. Parte 3

El libro de China Study, de Collin Campbell, es una de las principales referencias que utilizan los veganos para demostrar que su dieta es la más adecuada.

Para ver la Parte 1 y 2 del análisis de este libro pueden ver:Análisis del libro China Study. Parte 1 y Análisis del libro China Study Parte 2

Aclaración: Esta es una traducción del post original de Denisse Minger, una experta en análisis de estudios. Para los interesados, ella fue vegana por más de una década; actualmente ya no sigue dicha dieta, aunque evita los lácteos porque tienen sensibilidad a estos. No tiene ninguna relación con la industria de la carne o con la industria de la leche, simplemente se dedica a analizar los estudios y verificar que estos sean correctos.

El siguiente post tiene muchos datos estadísticos, por lo que es importante revisar unos conceptos básicos:
Correlación positiva significa que a medida que una variable aumenta, la otra también lo hace. Por ejemplo, a mayor ingesta de alcohol, mayor riesgo de cirrosis.
Correlación negativa significa que a medida que una variable aumenta la otra disminuye. Por ejemplo, a mayor cantidad de ejercicio menos enfermedades al corazón.
Junto a los números que indican la significación estadística se pueden colocar uno (*), dos (**) o tres asteriscos (***). A mayor cantidad de asteriscos, es más probable que la tendencia sea real, es decir, más significativa.

Argumento 5
Los cánceres colorrectales están inversamente relacionados con la ingesta de 14 diferentes fracciones de fibra dietética (aunque solo una es estadísticamente significativa). El cáncer de estómago está inversamente relacionado con el consumo de verduras verdes y concentraciones plasmáticas de beta-caroteno y Vitamina C obtenidas de alimentos de origen vegetal.

Esto es congruente con las creencias convencionales acerca de que la fibra es buena para la salud del colon. Como una amante de los vegetales, espero que esto sea cierto- pero eso no es razón para evitar que este argumento sea examinado críticamente:
Consumo total de fibra: -3
Consumo total de fibra detergente-neutra: -13
Consumo de fibra hemicelulosa: -10
Consumo de fibra celulosa: -13
Consumo de ligninas que quedan después de que la cutina haya sido eliminada: -9
Consumo de cutina: -14
Consumo de almidón: -1
Consumo de pectina: +3
Consumo de ramnosa: -26*
Consumo de fucosa: +2
Consumo de arabinosa: -18
Consumo de xilosa: -15
Consumo de manosa: -13
Cosumo de galactosa: -24

Sorpresa! Estoy de acuerdo con Campbell en esta.

Pero antes que nos emocionemos demasiado por eso, tengo algo que mencionar. El consumo de fibra también se correlaciona negativamente con esquistosomiasis, una infección por un parásito:
1. La esquistosomiasis es un predictor muy fuerte de cáncer de colon y recto, mucho más que las cientos de variables estudiadas en China Study (tiene una correlación de +89).
2. Las únicas fracciones de fibra (pectina y fucosa) también tienen las asociaciones más neutrales con la esquistosomiasis (+1 y -5 respectivamente). En todos los casos, la correlación entre la fracción de fibra y cáncer colorrectal es paralela a su correlación con la esquistosomiasis.

En otras palabras, ¿Es la fibra la que protege contra el cáncer colorrectal, o es el hecho de que las comunidades que comían más fibra son precisamente aquellas con un menor índice de esquistosomiasis?

Sí existen estudios aparte de los de China Study, que indican que la fibra beneficia al colon, aunque comúnmente estas asociaciones desaparecen cuando las ajustan a otros factores de riesgo dietéticos.

Continuando, ¿qué hay de la segunda parte de la afirmación: El cáncer de estómago está inversamente relacionado con el consumo de verduras verdes y concentraciones plasmáticas de beta-caroteno y Vitamina C obtenidas de alimentos de origen vegetal.

Aquí están las correlaciones:
Consumo diario de verduras verdes: +5
Consumo de verduras verdes, cantidad de veces al año: -35**
Beta-caroteno en plasma: -14
Vitamina C en plasma: -13

Parece que estamos enfrentando la paradoja de los vegetales nuevamente. Las personas que tienen acceso todo el año a las verduras verdes tienen menos cáncer al estómago, pero aquello que consumen más cantidad en total no están protegidos contra esta enfermedad. Una vez más, sugeriré que una variable relacionada con la geografía específica de las regiones con crecimiento perenne de verduras verdes podría ser la que está causando esto.

En cuanto al beta-caroteno y la Vitamina C, Campbell está en lo correcto. Sin embargo, las correlaciones no son estadísticamente significativas.

Argumento 6
Enfermedades de occidente están significativamente correlacionadas con crecientes concentraciones de colesterol plasmático, el cual está asociado a un creciente consumo de productos de origen animal.

Por su libro, sabemos que Campbell define enfermedades de occidente a las enfermedades cardíacas, diabetes, cáncer colorrectal, cáncer de seno, cáncer al estómago, leucemia, y cáncer de hígado. Y, efectivamente, la variable "colesterol total" se correlaciona positivamente con muchas de estas enfermedades:
Infarto de miocardio y enfermedad coronaria: +4
Diabetes: +8
Cáncer de colon: +44**
Cáncer al recto: +30**
Cáncer colorrectal: +33**
Cáncer de seno: +19
Cáncer al estómago: +17
Leucemia: +26*
Cáncer al hígado: +37

Lo que Campbell pasa por alto acerca de los cánceres colorrectales y el colesterol
Como mencioné anteriormente, algo llamado esquistosomiasis es un factor de riesgo profundamente fuerte para el desarrollo de cáncer de colon y cáncer de recto. En el Estudio de China, la esquistosomiasis se correlaciona en +89*** con la mortalidad por cáncer colorrectal. Sí, 89, más que cualquiera de las otras 467 variables analizadas.
Esto, damas y caballeros, es lo que llamamos una correlación positiva.

Resulta que, el colesterol total también se correlaciona positivamente con la esquistosomiasis, en un +34*, un valor estadístsicamente significativo.


Basicamente, esto significa que las áreas con colesterol más alto también tenían, por algún motivo, un mayor índice de esquistosomiasis.

Con estos datos, no debería sorprendernos que un mayor colesterol se correlaciona con mayores índices de cáncer colorrectal.


¿Es realmente el colesterol alto el que aumenta el riego de desarrollar cáncer de colon y recto, o es la influencia de la esquistosomiasis?
Para descubrirlo, demos un vistazo a cómo se ven los índices de cáncer colorrectal y de colesterol total únicamente en las regiones libres de esquistosomiasis. Si el colesterol es el causante de los cánceres colorrectales, los índices de cáncer deberían aumentar a medida que el consumo de colesterol aumenta.


El gráfico anterior se evidencia una correlación de +13. Aunque es positivo, no es estadísticamente significativo, y es bastante menos que la correlación original de +33*. Parece ser que la esquistosomiasis aumenta la correlación entre el colesterol y los cánceres colorrectales- algo que Campbell nunca toma en cuenta. ¿Es el colesterol un factor de riesgo? Es posible, pero necesitaríamos más datos para saber si la correlación +13 persiste o si existen otras variables que están influyendo. Por ejemplo, el consumo de cerveza es otro factor que se relaciona significativamente tanto con el colesterol total (+32*) y con el cáncer de colon (+40**). Si eliminamos las regiones que consumen más cerveza, la correlación entre colesterol y cáncer colorrectal cae a -9.

¿Se dan cuenta de cuán difícil la interacción entre variables puede llegar a ser?

Lo que Campbell pasa por alto acerca de la leucemia y el colesterol
A continuación, en nuestra fila de enfermedades de occidente, está la leucemia, la cual tiene una correlación estadísticamente significativa de +26* con el colesterol total. (Aunque las implicación aquí es que la proteína animal aumenta el riesgo de leucemia, debe tomarse en cuenta que el consumo de proteína animal tiene una correlación de -5, mientras que la proteína vegetal tiene una correlación de +15. Pero vamos a analizar esta afirmación observando únicamente el papel del colesterol en la sangre).

La leucemia se correlaciona de manera muy fuerte con el trabajo en la industria (+53**) e inversamente con el trabajo en la agricultura (-53**). Aunque es posible que la causa sea nutricional, también es muy posible que los culpables sean los riesgos laborales -como la exposición al benceno, una causa conocida de leucemia en la industria China.

El colesterol se correlaciona fuertemente con el trabajo en la industria (+45**) e inversamente con el trabajo en la agricultura (-46**).

Tratemos de ver la correlación entre leucemia y colesterol únicamente en las regiones dónde pocos habitantes trabajaban en la industria. Si el colesterol es el que realmente aumenta el riesgo de leucemia, la tendencia positiva debería continuar. En el Estudio de China, el porcentaje de la población que trabaja en la industria va del 1,1 al 41,3%, entonces veamos las regiones con menos de 10%.


Para las regiones con pocos trabajadores en la industria la correlación entre leucemia y colesterol total está cerca de la neutralidad, +4. 
Y en caso de que se pregunten si un alto colesterol podría causar leucemia en aquellos grupos que están en riesgo, tampoco es el caso. Usando las regiones con 20% o más de población trabajando en la industria, la correlación entre colesterol y leucemia es de -3.

Lo que Campbell pasa por alto acerca del cáncer de hígado y el colesterol
En vez de referirme nuevamente al Argumento 3 (en la Parte 1), simplemente repetiré que el colesterol no tiene una correlación significativa con el cáncer de hígado cuando dividimos los datos en dos categorías: las áreas con un alto índice de Hepatitis B y las áreas con un bajo índice de Hepatitis B.

De la página 104 de su libro: 
Los índices de cáncer de hígado son muy alto en China rural, excepcionalmente altos en algunas áreas. ¿A qué se debe esto? El principal culpable parece ser la infección crónica con el virus de la Hepatitis B.
... Pero hay más. Adicionalmente al virus de la Hepatitis B como causante del cáncer de hígado en China, parece ser que la dieta también juega un papel clave. ¿Cómo lo sabemos? Los niveles de colesterol en la sangre nos proporcionaron la pista principal. El cáncer de hígado está fuertemente asociado a un aumento del colesterol en la sangre, y ya sabemos que los alimentos de origen animal son responsables del aumento del colesterol.

Campbell conecta algunos puntos, pero omite uno muy importante. En efecto, la Hepatitis B se asocia fuertemente con el cáncer al hígado. Y, de hecho, el colesterol se asocia al cáncer de hígado. Pero lo que el no menciona es que el colesterol también se asocia con la Hepatitis B. En otras palabras, los grupos con el colesterol más alto ya tenían un mayor riesgo de cáncer de hígado que los grupos con colesterol bajo -pero no debido a la dieta.

Adicionalmente a un mayor índice de Hepatitis B, las áreas con un colesterol alto tenían otros factores de riesgo para el cáncer de hígado, como consumo de cerveza.
A pesar de las afirmaciones de Campbell, el colesterol por sí mismo no parece aumentar el riesgo de cáncer.

Mañana continuaremos con la parte 4 de estos posts, y seguiremos analizando el argumento 6 de Campbell.

martes, 12 de febrero de 2013

Análisis del libro China Study. Parte 2

El libro de China Study, de Collin Campbell, es una de las principales referencias que utilizan los veganos para demostrar que su dieta es la más adecuada.
Para ver la Parte 1 de este post pueden ver: Análisis del libro China Study. Parte 1

Aclaración: Esta es una traducción del post original de Denisse Minger, una experta en análisis de estudios. Para los interesados, ella fue vegana por más de una década; actualmente ya no sigue dicha dieta, aunque evita los lácteos porque tienen sensibilidad a estos. No tiene ninguna relación con la industria de la carne o con la industria de la leche, simplemente se dedica a analizar los estudios y verificar que estos sean correctos.

El siguiente post tiene muchos datos estadísticos, por lo que es importante revisar unos conceptos básicos:
Correlación positiva significa que a medida que una variable aumenta, la otra también lo hace. Por ejemplo, a mayor ingesta de alcohol, mayor riesgo de cirrosis.
Correlación negativa significa que a medida que una variable aumenta la otra disminuye. Por ejemplo, a mayor cantidad de ejercicio menos enfermedades al corazón.
Junto a los números que indican la significación estadística se pueden colocar uno (*), dos (**) o tres asteriscos (***). A mayor cantidad de asteriscos, es más probable que la tendencia sea real, es decir, más significativa.

Argumento 4
Las enfermedades cardiovasculares están asociadas a un menor consumo de verduras verdes y a mayores concentraciones de apo-B (un tipo de colesterol malo) el cual está asociado a un creciente consumo de proteína animal y un menor consumo de proteína vegetal.

Primero, veamos la correlación entre enfermedades cardiovasculares y verduras verdes. El Estudio de China midió esta variable de dos maneras: la primera mediante una encuesta sobre la dieta, que medía cuantos gramos de verduras verdes se consumían en promedio en cada comunidad; la segunda, con un cuestionario que registraba cuantas veces al año los ciudadanos comían verduras verdes.

De la encuesta sobre la dieta, el consumo de verduras verdes (promedio de gramos por día), tiene las siguientes correlaciones:
Infarto de miocardio y enfermedad coronaria: +5
Cardiopatía hipertensiva: -4
Accidente cerebrovascular: -8

Del cuestionario, el consumo de verduras verdes (cantidad de veces consumidas al año), tiene las siguientes correlaciones:

Infarto de miocardio y enfermedad coronaria: -43**
Cardiopatía hipertensiva: -36*
Accidente cerebrovascular: -35*

Un poco extraño no? Cuando vemos la cantidad total de verduras verdes consumidas (en términos de peso), sólo tenemos unas débiles asociaciones negativas para dos condiciones cardiovasculares y una ligera asociación positiva para ataques al corazón. Nada realmente significativo. Pero cuando miramos al número de veces por año que se consumen las verduras verdes, tenemos una fuerte correlación negativa con todas las enfermedades cardiovasculares. ¿Por qué la diferencia? ¿Por qué la frecuencia sería más protectora que la cantidad?

La explicación puede resumirse a un factor: geografía... Les explico
Las comunidades de China que consumen verduras verdes todo el año viven en un clima y una latitud particular, viven en las regiones húmedas del sur. El "Consumo de verduras verdes, número de veces al año" es una variable que tiene una correlación de -68*** con aridez (lo que indica un clima húmedo) y una correlación de -60*** con latitud (lo que indica una posición al sur). Las personas que vivían en estas regiones, podrían no comer una gran cantidad de verduras, pero los comían frecuentemente.

En contraste, la variable "Consumo de verduras verdes, gramos por día" tiene una correlación de sólo -16 con aridez y +5 con latitud, indicando pobres asociaciones con una ubicación al sur. Las personas que consumen grandes cantidades de verduras no necesariamente viven en climas dónde las verduras están disponibles durante todo el año, pero cuando las comen, lo hacen en grandes cantidades. Eso aumenta el promedio de consumo por día de verduras verdes, incluso si tienen períodos en los que las verduras no están a su alcance.

Si las verduras verdes protegerían contra las enfermedades cardiovasculares, como indica Campbell, deberíamos poder ver sus efectos tanto en la cantidad como en la frecuencia en la que son consumidos. Sin embargo, las comunidades que consumen más verduras en términos de cantidad, no tenían menos enfermedades cardiovasculares que el promedio. Esto nos indica que probablemente existe otra variable, única en las regiones del sur, en las regiones húmedas, que proporciona esta protección contra las enfermedades cardiovasculares.

Algunas de las variables características de las regiones húmedas del sur incluyen: un alto consumo de pescado, bajo consumo de sal, alto consumo de arroz (y menor consumo de otros cereales, especialmente trigo), alto consumo de carne, menor tamaño (menor altura y menor peso), además tenían una exposición más intensa al sol, por lo tanto obtenían más Vitamina D, la cual juega un papel muy importante en la prevención de problemas al corazón.

(Para que lo sepan, como una amante de los verduras verdes, no estoy tratando de negar los beneficio de las verduras. Tan solo quiero ofrecer el mismo escepticismo a todas las afirmaciones, incluso a las que preferiría que sean verdad).

Basicamente, las afirmaciones de Campbell acerca de que las verduras verdes están asociadas a menos a menos enfermedades cardiovasculares es engañosa. Ciertas regiones geográficas tienen una fuerte correlación con las enfermedades cardiovasculares, y un consumo de verduras verdes durante todo el año es simplemente un indicador de geografía. Puesto que sólo la frecuencia, y no la cantidad de verduras parece proteger contra los problemas cardíacos y el accidente cerebrovascular, podemos decir con seguridad que las verduras no son el verdadero factor protector.

Eso en cuanto a las verduras. Ahora, ¿qué hay de la siguiente variable en la afirmación de Campbell?: un forma "mala" de colesterol llamada apo-B?

Se le justifica a Campbell por notar la asociación entre apolipoproteína B (apo-B) y enfermedades cardiovasculares en los datos del Estudio de China, una condición ampliamente reconocida hoy en día por la comunidad médica.

Infarto de miocardio y enfermedad coronaria: +37**
Cardiopatía hipertensiva: +35*
Accidente cerebrovascular: +35*

Y también tiene razón acerca de las asociaciones negativas entre apo-B y enfermedades proteína vegetal, la cual tiene una correlación de -37*, así como acerca de las asociaciones positivas entre apo-B y proteína animal, la cuál es +25* para proteína no proveniente del pescado, y +16 para proteína de pescado. Así que desde un punto de vista técnico, las afirmación de Campbell es legítima.
Sin embargo, las implicaciones de esta afirmación son engañosas. Por lo que Campbell asegura, pareciera que los productos de origen animal están directamente relacionados con las enfermedades cardiovasculares, mientras que la proteína vegetal protege contra dichas enfermedades, y la apo- B es un simple indicador secundario de esta realidad. Pero es esto cierto? Veamos los datos crudos:

Correlaciones entre proteína animal y enfermedades cardiovascularse
Infarto de miocardio y enfermedad coronaria: +1
Cardiopatía hipertensiva: +25
Accidente cerebrovascular: +5

Correlaciones entre proteína de pescado y enfermedades cardiovasculares
Infarto de miocardio y enfermedad coronaria: -11
Cardiopatía hipertensiva: -9
Accidente cerebrovascular: -11

Correlaciones entre proteína vegetal y enfermedades cardiovasculares (de la "encuesta sobre dieta")
Infarto de miocardio y enfermedad coronaria: +25
Cardiopatía hipertensiva: -10
Accidente cerebrovascular: -3

Correlaciones entre proteína vegetal y enfermedades cardiovasculares (del "análisis compuesto de comida")
Infarto de miocardio y enfermedad coronaria: +21
Cardiopatía hipertensiva: 0
Accidente cerebrovascular: +12

La proteína de pescado parece proteger, aunque debilmente, contra todas las enfermedades; la proteína animal (no proveniente del pescado) es neutral para enfermedad coronaria, infarto y accidente cerebrovascular, pero se correlaciona positivamente con cardiopatía hipertensiva (relacionada con la presión alta); la proteína vegetal se correlaciona de forma más o menos fuerte con ataques al corazón y enfermedad coronaria. (China Study documentó dos variables relacionadas con la proteína vegetal: una de análisis de laboratorio de comidas ingeridas en cada comunidad, y otra de una encuesta sobre dieta llenada por los habitantes de cada comunidad).
Como podrán ver, no existe diferencia entre la proteína vegetal y la animal; de hecho, la proteína de pescado es que más efectos protectores tiene. No es sorpresa que Capbell tuviera que citar una tercera variable para poder culpar a la proteína animal y alabar a la proteína vegetal: examinadas directamente están casi al mismo nivel.

Si se preguntan por la conexión entre proteína animal y cardiopatía hipertensiva, sólo tiene una correlación positiva con los lácteos. Aquí están las correlaciones individuales de cada producto animal en específico:
Consumo de leche y otros lácteos: +30**
Consumo de huevos: -28
Consumo de carne: -4
Consumo de pescado: -14
Aún así la correlación con los lácteos no es realmente contundente; sólo tres comunidades consumían altos niveles de lácteos, por lo que los datos no son suficientes como para culpar a los lácteos de esta enfermedad. Si observamos el gráfico con todos los datos, se ve así:

Adicionalmente, las dos comunidades que más lácteos consumían, también tenían otras diferencias dietéticas con el resto de comunidades: 
- Las dos consumían (Touli y Xianghuang qi) significativamente menos cantidad de verduras. ¿Podría ser que una falta de verduras contribuya a la cardiopatía hipertensiva?
- Touli consumía 172,5 gramos de proteína por día, de los cual 134,55 proviene de fuentes animales. Incluso un fisicoculturista extremo consideraría esa cantidad excesiva. ¿Podría ser que un exceso de proteína contribuya a la cardiopatía hipertensiva?
- Touli consume mucha más grasa que cualquier otra comunidad: 185,8 gramos por día (el promedio para China es 44,2). ¿Podría un alto consumo de grasa contribuir a esta enfermedad?
- Touli consume 3704 calorías en promedio, y es la comunidad con más habitantes con peso elevado. Sus habitantes tienen índices más altos de obesidad, un factor de riesgo para la cardiopatía hipertensiva.
- Las dos comunidades tienen niveles más altos de sodio. Un exceso de sodio causa una alta presión arterial, y consecuentemente cardiopatía hipertensiva.
- Las dos comunidades consumen altos niveles de harina de trigo, la cual tiene una alta correlación con la enfermedad mencionada.
Adicionalmente, a pesar de que Touli es la comunidad que más lácteos consume, existen dos otras comunidades que tienen niveles más altos de cardiopatía hipertensiva, y no consumen nada de lácteos. Igualmente, a Xianghuang qi le sobrepasan seis comunidades en cuanto a mortalidad por cardiopatía hipertensiva, de las cuales ninguna consume lácteos.
Así que, incluso si los lácteos fueran un factor que contribuye a esta enfermedad, lo cuál no podemos asegurar, claramente no es el único factor.

En conclusión, Campbell correctamente muestra la correlación positiva entre apo-B y enfermedades cardiovasculares. Pero implicar que la proteína animal es la causante de estas enfermedades -y que las verduras verdes o la proteína vegetal nos protege- es dudoso en el mejor de los casos. ¿Qué factores causan que la apo-B y el riesgo de enfermedades cardiovasculares aumente? esta es la pregunta que deberíamos intentar responder.

Pronto les traeré la parte 3 de esta serie de posts sobre China Study.


domingo, 10 de febrero de 2013

Análisis del libro China Study. Parte 1

El libro de China Study, de Collin Campbell, es una de las principales referencias que utilizan los veganos para demostrar que su dieta es la más adecuada. Así que hoy les traigo un post que demuestra todas las falencias de este libro.

Aclaración: Esta es una traducción del post original de Denisse Minger, una experta en análisis de estudios. Para los interesados, ella fue vegana por más de una década; actualmente ya no sigue dicha dieta, aunque evita los lácteos porque tienen sensibilidad a estos. No tiene ninguna relación con la industria de la carne o con la industria de la leche, simplemente se dedica a analizar los estudios y verificar que estos sean correctos.

El siguiente post tiene muchos datos estadísticos, por lo que es importante revisar unos conceptos básicos:
Correlación positiva significa que a medida que una variable aumenta, la otra también lo hace. Por ejemplo, a mayor ingesta de alcohol, mayor riesgo de cirrosis.
Correlación negativa significa que a medida que una variable aumenta la otra disminuye. Por ejemplo, a mayor cantidad de ejercicio menos enfermedades al corazón.
Junto a los números que indican la significación estadística se pueden colocar uno (*), dos (**) o tres asteriscos (***). A mayor cantidad de asteriscos, es más probable que la tendencia sea real, es decir, más significativa.

Argumento 1:
El colesterol plasmático en el rango de 90-170 miligramos por decilitro se asocia positivamente con la mayoría de tasas de mortalidad por cáncer. El colesterol plasmático se asocia positivamente con el consumo de proteína animal e inversamente con el consumo de proteína vegetal.

No hay falsificación aquí. De hecho, el colesterol en el Proyecto de China tiene asociaciones estadísticamente significativas con diversos tipos de cáncer. Y, efectivamente, el colesterol plasmático se correlaciona positivamente con el consumo de proteína animal y negativamente con el consumo de proteína vegetal.
Pero esa no es toda la historia...
Nótese que Campbell cita una cadena de tres variables: el cáncer está asociado al colesterol, el colesterol se asocia positivamente con la proteína animal, y por lo tanto, deducimos que la proteína animal se asocia al cáncer. O desde otro ángulo, el cáncer está asociado al colesterol, el colesterol se asocia negativamente con la proteína vegetal, y por lo tanto, inferimos que la proteína vegetal nos protege contra el cáncer.
Pero cuando analizamos la correlación directa entre proteína animal y cáncer, no existe una tendencia positiva estadísticamente significativa:
Linfoma: -18
Cáncer de pene: -16
Cáncer del recto: -12
Cáncer de vejiga: -9
Cáncer colorrectal: -8
Leucemia: -5
Cáncer nasofaringeo: -4
Cáncer cervical: -4
Cáncer de colon: -3
Cáncer de hígado: -3
Cáncer de esófago: +2
Cáncer cerebral: +5
Cáncer de seno: +12

La mayoría son correlaciones negativas, pero ninguna alcanza una significancia estadística. En otras palabras, la única forma en que Campbell podía culpar a la proteína animal era utilizando una tercera variable -el colesterol-. Si la proteína animal fuera la verdadera causante de estas enfermedades, Campbell debería poder citar una correlación directa entre consumo de proteína animal y cáncer.

¿Y qué hay de la proteína vegetal? Puesto que la proteína vegetal se correlaciona negativamente con el colesterol plasmático, ¿eso significa que la proteína animal se correlaciona con un menor riesgo de cáncer? Demos un vistazo:
Cáncer nasofaringeo: -40**
Cáncer cerebral: -15
Cáncer de hígado: -14
Cáncer de pene: -4
Linfoma: -4
Cáncer de vejiga: -3
Cáncer de seno: +1
Cáncer estomacal: +10
Cáncer al recto: +12
Cáncer cervical: +12
Cáncer de colon: +13
Leucemia: +15
Cáncer de esófago: +18
Cáncer colorrectal: +19

Sólo tenemos una correlación estadísticamente significativa con un cáncer poco común, el cual NO está relacionado con la dieta (cáncer naofaríngeo), pero además tenemos más correlaciones positivas que con la proteína animal.

De hecho, si observamos únicamente la variable "muerte por todos los tipos de cáncer", la asociación con la proteína vegetal es +12, con la proteína animal es +3. Entonces, ¿por qué Campbell relaciona la proteína animal al cáncer, y afirma que la proteína vegetal no protege contra esta enfermedad?

Adicionalmente, la afirmación de Campbell sobre el colesterol y el cáncer deja de lado algunos puntos importantes. Lo que él no menciona es que el colesterol plasmático está asociado a otras variables no nutricionales conocidas por aumentar el riesgo de cáncer, entre estas la esquistosomiasis (correlación de +34*) y Hepatitis B (correlación de +30*).

Argumento 2:
El cáncer de seno está asociado a la grasa en la dieta (la cual está asociada a la ingesta de proteína animal) e inversamente correlacionado con la edad de la menarquia (mujeres que alcanzan la pubertad a edades más tempranas tienen mayor riesgo de cáncer de seno).

Campbell está en lo correcto cuando afirma que el cáncer de seno se relaciona negativamente con la edad de la primera menstruación -una correlación de -20. No es estadísticamente significativo, pero con lo que sabemos sobre la exposición a las hormonas y el cáncer de seno, esta correlación tiene sentido. Y existe una correlación entre ingesta de grasa y cáncer de seno; una correlación no significativa de +18 para grasa como porcentaje de calorias totales, y de +22 para el total de lípidos ingeridos. Pero, ¿no existen otros factores alimenticios o de estilo de vida que tienen una correlación más fuerte? Demos un vistazo a la correlación entre cáncer de seno y otras variables:
Nivel de azúcar en la sangre: +36**
Ingesta de vino: +33*
Ingesta de alcohol: +31*
Consumo anual de fruta: +25
Porcentaje de la población que trabaja en la industria: +24
Hexaclorociclohexano en la comida: +24
Ingesta de almidón y azucar procesados: +20
Ingesta de maíz: +20
Ingesta diaria de cerveza: +19
Ingesta de legumbres: +17

¿Por qué Cambell culpa a la grasa de origen animal cuando existen otras correlaciónes más fuertes?
Seguramente, consumir carne y lácteos de animales a los que se les inyecta hormonas podría aumentar el riesgo de cáncer de seno debido a la gran exposición a hormonas; pero esto no es suficiente como para generalizar que todos los productos de origen animal causan esta enfermedad. Tampoco es una correlación de +18 para calorías de grasa suficiente para indicar que la grasa causa cáncer de seno, cuando el alcohol, el azúcar y almidón procesados tienen una asociación más fuerte.
Por cierto, la proteína animal en general (no sólo la grasa), se correlaciona con el cáncer de seno en +12, lo cuál es más bajo que la relación con vegetales de color claro, ingesta de legumbres, fruta y otros alimentos vegetales.

Argumento 3
Para aquellos con riesgo de cáncer al hígado (por ejemplo, por infección crónica con el virus de la Hepatitis B) un aumento en la ingesta de comidas de origen animal y/o un aumento de las concentraciones de colesterol plasmático están asociados a un mayor riesgo de enfermedad.

Incluso si los productos de origen animal no causan cáncer, ¿pueden estos provocar la aparición de esta enfermedad cuando otros factores de riesgo están presentes?
Así que miremos a las poblaciones con el mayor índice de Hepatitis B y veamos qué es lo que provoca el consumo de productos de origen animal en esta población. En China Study, una variable documentada fue el porcentaje de Hepatitis B en cada población. Estos porcentajes variaban entre 1-29%.
Si tomamos solo aquellas comunidades que tienen 18% o más, eso nos deja con los grupos de alto riesgo.
El consumo de productos de origen animal en estos lugares varía de 6.9 a 148,1 gramos al día, y el índice de cáncer de hígado varía de 5,51 a 59,63 personas por cada mil.

Si graficamos el índice de mortalidad por cáncer al hígado con el consumo de productos de origen animal en las áreas con alto riesgo de Hepatitis B (18% o más), deberíamos observar que los índices de cáncer aumentan a medida que aumenta el consumo de alimentos de origen animal. Eso indicaría que los alimentos animales promueven el crecimiento del cáncer. Pero aquí está el gráfico de lo que realmente obtenemos:


En estas áreas de alto riesgo de cáncer al hígado, el consumo total de alimentos de origen animal tiene una correlación con el cáncer de higado de.... +1. Eso es todo, rara vez obtenemos en estadística un 0, pero este resultado está sumamente cerca de la neutralidad.

Si descomponemos en las diferentes variedades de alimentos animales, en vez del consumo total, obtenemos las siguientes correlaciones:
Carne: -7
Pescado: +11
Huevos: -29
Lácteos: -19

En otras palabras, parece ser que las comidas de origen animal no tienen prácticamente ningún efecto, ya sea positivo o negativo, en la ocurrencia del cáncer de hígado. 

Campbell también menciona que el colesterol plasmático se asocia al cáncer de hígado, lo cuál es correcto: la correlación estadística cruda es estadísticamente significativa con +37. Si es cierto que el colesterol en la sangre es de cierta forma un causante del cáncer de hígado, deberíamos ver que la correlación positiva se mantiene o aumenta en los grupos de alto riesgo. Demos un vistazo:

En los grupos de alto riesgo, la correlación entre el colesterol total y el cáncer al hígado cae de +37 a +8. Si bien aún es positivo, la correlación no es significativa.
Si yo fuera Campbell, daría un vistazo no sólo a la proteína animal y el colesterol en relación con el cáncer de hígado, sino a muchas otras variables que tienen una correlación positiva con esta enfermedad. Por ejemplo, ingesta diaria de licor tiene una correlación de +30*, la ingesta total de alcohol tiene una correlación de +28*, el cigarrillo tiene una correlación de +27*, la ingesta de cadmio tiene una correlación de +38**. 

Pronto les traeré la parte dos del análisis de este libro.



sábado, 8 de diciembre de 2012

Receta Paleo: Bolitas de torta de zanahoria cubiertas con chocolate

Hola a todos, primero me disculpo por no poder actualizar el blog tan seguido, lamentablemente ahora estoy muy ocupada por mi trabajo y por la elaboración de mi tesis, y puesto que cuando escribo un post informativo me gusta investigar a profundidad y de varias fuentes (lo que toma mucho tiempo) no me es posible escribir tan seguido como quisiera. Así que para no dejar abandonado el blog, decidí traerles una receta paleo (que no me toma tanto tiempo elaborar como un post informativo).
Si no sabes que es la dieta paleo, te sugiero que leas mi último post


Esta receta hace aproximadamente 20 bolitas.

Ingredientes 
Relleno
 2 zanahorias grandes peladas.
 1 manzana verde, pelada y descorazonada.
 1 1/4 de taza de coco rallado
 1/2 taza de pasas picadas.
 3/4 taza de nueces picadas.
 1 1/2 cucharadita de canela
 1/2 cucharadita de nuez moscada
 3 cucharadas de miel.
 3 cucharadas de mantequilla de almendras
 Jugo de 1 limón
Cobertura
 6 cucharadas de aceite de coco o mantequilla
 3 cucharadas de miel.
 7 cucharadas de cacao en polvo puro


Preparación
 Rallar la manzana y la zanahoria (a mano o en procesador de alimentos).
   Presionar para extraer la mayor cantidad de jugo y que de esta forma los 

   ingredientes queden secos. 
 Anadir el resto de los ingredientes y mezclar bien.
 Formar bolitas con la mezcla (una cucharada para cada bolita). Colocar en
   el cogelador por 30 minutos.

 Anadir el resto de los ingredientes y mezclar bien.
 Mientras las bolitas se enfrían preparar el chocolate. Colocar a fuego lento
   el aceite de coco o mantequilla, la miel y el cacao. Mezclar bien y dejar
   reposar por 15 minutos.

 Sacar las bolitas del congelador y cubrirlas con el chocolate.

Recomendación:  es mejor dejarlas en la refrigeradora y sacarlas 5 minutos antes de servir.


domingo, 28 de octubre de 2012

Dieta Paleo - Parte 1

Hace ya algún tiempo escribí unos posts acerca de la alimentación, les hablé sobre cómo la alimentación (especialmente durante el período gestacional) puede activar o desactivar ciertos genes y cómo esto influye en nuestra salud e incluso nuestra belleza físicacómo la teoría de que la grasa saturada es mala es una total mentira y se basó en estudios manipulados y nada científicos; cómo el colesterol es bueno y sólo se vuelve perjudicial cuando se lo consume en una dieta rica en azúcares; cómo el azúcar se asocia a una variedad de enfermedades, y cómo la carne nos proporciona nutrientes que no se los puede obtener de ninguna otra fuente.

El post acerca de la carne causó mucha controversia, muchos se preguntaban cómo puedo promover un estilo de vida natural y no promover una alimentación vegetariana.
Primero debo explicarles cómo llegué a esa posición en cuanto al vegetarianismo, puesto que ello se relaciona directamente con la dieta Paleo (si no quieres saber mi historia simplemente lee desde el segundo párrafo). 

Desde pequeña amé locamente a los animales, de hecho aproximadamente a los 9 años quise hacerme vegetariana, pero mis papás no me dejaron, y debido a mi edad tenía que comer aquello que mis padres me dieran, por lo que seguí comiendo animales.
A los 16 años tenía que hacer mi tesis del último curso del colegio, y decidí hacer sobre el tema que tanto me interesaba: la protección y los derechos de los animales. Así entonces empecé mi tesis sobre PETA (Personas por el Trato Ético de los Animales)Para ese entonces dejé de comprar todas las marcas que experimentaban animales, no iba a circos ni a zoológicos (nunca había ido a circos pero solía visitar zoológicos), no usaba productos de origen animal (excepto el cuero porque era imposible conseguir zapatos que no tuvieran cuero), lo único que me faltaba era ser vegetariana. 
Aunque me importaban mucho los animales también me importaba mucho mi salud y no quería cambiar mi dieta sin antes estar segura de que siendo vegetariana podía cumplir todas mis necesidades nutricionales, así que empecé a investigar. Encontré que podía obtener todos mis nutrientes de una dieta vegetariana, o incluso de una dieta vegana, que según decían era mucho mejor porque eliminaba por completo los productos animales y por lo tanto disminuía notablemente el maltrato animal. De hecho, según decían, no sólo podía obtener todos los nutrientes sino que sería más saludable ya que los productos animales estaban asociados a un sin fin de enfermedades. Ya no quería ser vegetariana, ahora quería ser vegana. En ese entonces tenía 17 años y estaba en la universidad, y por cuestiones de tiempo tenía que comer lo que mi mamá hacía, que eran productos animales, pero nunca salió de mi mente la idea de ser vegana, así que aunque seguía comiendo animales disminuí notablemente su consumo, y los días que podía cocinar me preparaba platos veganos.
A los 20 años decidí no posponer más el convertirme en vegana, y decidí investigar muy seriamente y armar un plan de comidas que me proporcionara todos los nutrientes necesarios. Mientras más investigaba menos me convencía de que esa fuera la dieta más adecuada para nuestra salud. Siempre se recomendaba consumir este o aquel suplemento para obtener determinados nutrientes, entonces yo me preguntaba ¿cómo puede ser una dieta la más saludable si tienes que consumir suplementos para obtener ciertos nutrientes? ¿si la carne es tan mala y causa tantas enfermedades, cómo es que hace tanto años la gente la consumía y no tenía ninguno de los problemas que tenemos hoy en día? Entonces empecé a dudar, tal vez no era la carne sino era otra cosa, algo que se introdujo recientemente, que estaba causando tantas enfermedades. Claro que aún quedaba el tema de los animales, debía elegir entre mi salud o el bienestar de los animales. Yo elegí mi salud, y aunque amo mucho a los animales creo que mi bienestar está primero. Entiendo perfectamente que para otras personas la elección no es esa (como verán a mí también me importan mucho los animales), y para ellos los animales no son menos importantes que ellos mismos y deciden seguir siendo vegetarianos o veganos. Eso sí, considero que esas personas deberían decir que lo hacen por la parte ética de no querer comer animales, pero no creo que deberían promoverla como la más saludable, porque en mi opinión no lo es, y cómo ya he explicado anteriormente los productos de origen animal nos proveen de nutrientes que NO se los puede obtener de otra manera en la cantidad necesaria (ni siquiera con suplementos, ya que han demostrado ser tóxicos y que el cuerpo no asimila nutrientes aislados en forma de suplementos). Y como ya expliqué en otro post, es posible comer carne que proviene de animales libres y que no son maltratados.

Así encontré el libro de Weston Price, y así encontré también a la Dieta Paleo, que aunque no son iguales están muy relacionados.
Weston Price fue un dentista en los años 40, quien se preguntaba por qué el humano es la única especie que padece de caries, dientes torcidos y una variedad de enfermedades degenerativas, mientras que los animales (salvajes) están libres de estos males. Él estaba convencido de que la alimentación tenía que ver con la aparición de enfermedades, y que los animales, a diferencia del humano, saben instintivamente qué comer y qué es lo que nutre a su cuerpo. 
Entonces decidió viajar por todo el mundo, visitó los 5 continentes e investigó a aquellos grupos humanos que estaban totalmente apartados de la civilización, aquellos humanos "salvajes" (que por cierto no es ningún término peyorativo), aquellos que aún no habían perdido su capacidad instintiva de reconocer aquellos alimentos que nutrían a su cuerpo. Puesto que era dentista sus estudios se centraron en los dientes, específicamente en las caries y en la posición de cada uno de los dientes. Aunque esto pudiera parecer que no tiene nada que ver con la salud en general, es todo lo contrario, la salud de los dientes está directamente relacionada con la salud en general, aquellas personas libres de caries y con los dientes rectos estaban también libres de otras enfermedades tanto a nivel físico como mental.
Weston Price encontró que aquellas personas que estaban más apartadas de la civilización, aquellos que se mantenían con sus dietas tradicionales tenían una dentadura perfecta y virtualmente libre de caries (encontró que algunos había padecido de caries en el pasado pero esto se relacionaba con la época en que habían ido a vivir en la civilización). Aunque cada grupo tenía dietas muy distintas, a nivel nutricional todas eran muy parecidas, y los alimentos más valorados (y que se los daba especialmente a mujeres embarazadas, en período de lactancia y a niños - los grupos más vulnerables) eran DE ORIGEN ANIMAL. Encontró también, que dentro de los grupos que se alimentaban con una dieta moderna, los alimentos más perjudiciales eran el pan blanco, los alimentos enlatados, y cualquier producto rico en azúcar.
Encontró además que la estructura dental nada tenía que ver con la raza o mestizaje, pues grupos de la misma raza (incluso familiares) tenían diferente salud dental dependiendo de su alimentación, demostrando así que lo que comemos es más importante que nuestros genes (el ambiente activa o desactiva ciertos genes).


Dientes de personas con dieta tradicional
Dientes de personas con dieta tradicional

Dientes de personas con dieta moderna
Con la alimentación de ahora no es de sorprenderse que tantos niños (yo diría que prácticamente todos) tengan que usar frenillos o brackets.
Una mala alimentación causa un adelgazamiento del cráneo lo que provoca que los dientes se amontonen y no haya espacio para las muelas del juicio. También puede distorsionar la forma de los ojos causando así problemas de visión. Además el estrechamiento de las fosas nasales puede causar sinusitis, irritación nasal y alergias.

Como ya les dije, las dietas de estos grupos eran muy diferentes, pero lo que tenían en común era que:
1. Los productos de origen animal eran una parte fundamental de la dieta. Ningún grupo era vegetariano y menos vegano, aunque la cantidad de carne que consumían variaba de grupo en grupo, TODOS consumían carne.
2. Se valoraba mucho los alimentos ricos en grasa.
3. Los órganos de los animales eran "sagrados" por su alto nivel nutricional.
4. Consumían vegetales.
5. Consumían frutas (la mayoría en cantidad baja, algunos en cantidad moderada-baja)
6. Los grupos que consumían cereales, usaban cereales integrales y éstos pasaban por un proceso de fermentación para así hacerlos saludables.
7. Los grupos que consumían lácteos, los consumían de forma cruda (no pasteurizada) y fermentada.
8. Ninguno consume productos procesados o refinados.

Me llamó la atención la parte de los cereales, éstos tenían que pasar por un proceso de remojo y fermentación para volverlos comestibles, me pareció que un alimento que tiene que pasar por tanto trabajo para poder ser consumido no debe ser tan sano como parece. Y así descubrí de la dieta Paleo. Esta dieta también defiende una dieta tradicional, la dieta con la que nuestros antepasados se alimentaron, la dieta gracias a la cual todos nosotros estamos aquí.
La dieta Paleo nos dice que aquella alimentación que nos permitió evolucionar, aquella que permitió que la especie humana sobreviva es la más adecuada, al fin y al cabo si no fuera por esa dieta nuestros antepasados no hubieran vivido lo suficiente y de manera saludable para poder reproducirse.
Esta dieta nos dice que desde la llegada de la agricultura la salud empezó a deteriorarse (más información al respecto en el próximo post), que en realidad los cereales no deberían ser parte de nuestra dieta. Ahí me pregunté ¿cómo es que existían grupos, estudiados por Weston Price, que consumían cereales y eran saludables? Así descubrí que es porque esos grupos vivían en lugares dónde no existía mucha variedad de alimentos, así que tuvieron que adaptarse a lo que tenían, y encontraron formas para hacer a los cereales más comestibles; además, los cereales producen un aumento de azúcar en la sangre, estos grupos realizaban mucho trabajo físico (cosa que pocas personas hacen hoy en día) por lo que ese exceso de azúcar se quemaba en el ejercicios físico y no afectaba la salud. Sin embargo, en la realidad de hoy en día podemos elegir muchos alimentos, y vale tomar en cuenta que pocos hacen bastante ejercicio, por lo que lo más adecuado es evitar los cereales.
La dieta Paleo evita la leche, pero sí consume otros lácteos como queso, yogurt, mantequilla, crema de leche (aunque considera que hay casos en que se los debe evitar por completo). Esto se debe a que la leche se afecta con el proceso de pasteurización y pierde la mayoría de nutrientes, además de que las proteínas pueden ser un problema para muchas personas. En cambio, en los otros productos, las bacterias que se utilizan para el queso y yogurt le devuelven nutrientes, y la mantequilla y crema de leche son ricas en grasa por lo que no se alteran en la pasteurización, además las proteínas están reducidas notablemente.
En lo demás son totalmente similares.

Eso les puedo decir de manera general, el post está bastante largo por lo que en la Parte 2 les comentaré exáctamente cuánta cantidad de grasa saturada, monosaturada, y poliinsaturada se debería consumir, cuánta cantidad de proteína, cuánta cantidad de vegetales y frutas, cada cuánto se deberían consumir órganos de animales, quiénes y cómo deben consumir los lácteos y cómo adaptar estas recomendaciones a su situación personal (varia si estás embarazada, si haces mucho deporte, los problemas de salud que tengas, etc).



lunes, 1 de octubre de 2012

Video - Vacuna Virus del Papiloma Humano

Análisis de riesgos y beneficios de la vacuna del virus del papiloma humano.


PD: Disculpas por la voz apagada, recién me había recuperado de una gripe ;)